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martes, 25 de diciembre de 2012

Mercenarios Navideños


Creo que ya he dicho alguna vez que, de pequeño, algunas de mis pelis preferidas eran las de “Commando” y “Predator” del tito Choche, así como las dos primeras partes del Acorralado (Rambo) de don Stallone.

Si a eso le añadimos que, en casa de un colega, flipaba con la fabulosa versión de Spectrum de un juego “pacifista” llamado Commando (que no tiene relación oficial con la peli de Arnold, por mucha leyenda urbana que corra por ahí), ya os podéis imaginar lo emocionado que estaba el día que me encontré en un bar con lo que parecía ser la versión moderna de aquel juego del Spectrum (en un mueble para tres jugadores a la vez!) y, muy poco después, leía en una Hobby Consolas que esa recreativa iba a ser lanzada en forma de cartucho para mi megadrive.

Por fin, hace la friolera de 20 años, las navidades del 92 conseguí que ese juego fuera mío, y aunque he de reconocer que me produjo sensaciones algo contradictorias, la impresión final fue muy buena. Por cierto, ya lo sabéis, pero hablo de…

Noooche de paz...

martes, 4 de septiembre de 2012

You never leave Eurasia alive!!!

Aunque disfrutaba de MegaDrive desde mi cumpleaños, y con muchísimo esfuerzo había conseguido cuatro juegos, en aquel diciembre de 1991 iba a vivir mis primeras navidades segueras, y no iba a aceptar otra cosa que no fuesen más juegos para mi recién estrenada colección.

Una parte de mi quería ese asombroso Sonic, pero resultó que entre que tenía otros amigos a los que les habían regalado la consola con el juego estrella de Sega y que tampoco me atraían demasiado los plataformas de mascota, acabé pasando del erizo/puercoespín azul. De hecho, durante mucho tiempo no me compré juegos que ya tuviese algún amiguete y que me pudiera dejar (por mucho que me gustaran), y con el Sonic me resistí por cabezón hasta que lo vi por 1 € en un cash hace cuatro o cinco años y no pude más…

Pero esa es otra historia, y los juegos que acabaron cayendo esa navidad fueron tres: un E-Swat que era un poco “quiero y no puedo” de Robocop (aunque le eché muchas horas y lo disfruté bastante), un clásico como Out Run que me supo a poco (demasiado corto y simple teniendo ya el Super Mónaco), y la que fue mi joya en esas navidades y mi juego preferido durante mucho tiempo, el juego del que hablaremos hoy…


Mi cartucho de Strider junto a Alucard...

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