En 1991, cuando me acababan de regalar la Mega Drive para mi cumpleaños, sólo tenía el Altered Beast y el magnífico Super Mónaco GP, y teniendo en cuenta el carísimo precio de los juegos, sabía que difícilmente probaría otro hasta navidad.
En aquella época todavía no funcionaba el alquiler y era difícil conocer a alguien que tuviese la consola, por eso, cuando se la compraron a un amiguete, empezamos a dejarnos los juegos (una práctica clásica en aquellos tiempos que no sé si se mantiene), de forma que empezó una relación muy fructífera (sobre todo para mí, je,je!) ya que a cambio de separarme algunas semanas de mi amado Super Mónaco, pasaron por mi casa otros juegazos tremendos como Thunder Force III, Golden Axe, y el genial juego de ninjas del que vamos a hablar, sin que mis padres tuviesen que desembolsar un dineral.
Por eso, hoy toca hablar de uno de los clásicos de los Megagames …
| Adoro este pack! |
