Mostrando entradas con la etiqueta Ferrari F40. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ferrari F40. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de marzo de 2014

Por el “Hamor” de una mujer (o segundas partes…)

A parte de las fiestas navideñas y del día de mi cumpleaños, durante muchos años el inicio de las vacaciones de verano significaba el tercer (y último) momento del año en el que podía conseguir algún juego nuevo para mi megadrive, ya que con la excusa del largo verano y la coincidencia con san molsupo, mis sufridos padres y abuelos se apiadaban de mí y de paso compraban un poco de tranquilidad para sus horas de la siesta y esas cosas.

De esta forma, si mi memoria no me falla, en verano del 1992 (el segundo con mi megadrive) mi colección se vio ampliada con dos títulos que, a decir verdad, fueron una elección extrañísima (y todavía hoy no entiendo el porqué, ya que mi criterio se basó en una decisión meditada y razonada…es decir, que elegí por el nombre y el dibujo de la portada…); en fin, que ambos juegos inexplicablemente pasarían con más pena que gloria por mi estantería:

El primero, el Krusty’s Super Fun House, verdaderamente no estaba tan mal (algún día tendrá su momento en el blog) pero aunque la combinación de puzles y plataformas me enganchó durante un tiempo, acabé por hartarme de él por culpa de su endiablada dificultad.

En cambio, el otro juego era una conversión de una recreativa que en aquellos tiempos no sabía ni que existía, pero cuyo título prometía ser la secuela de uno de los arcades más brillantes de Sega (cuya versión de megadrive ya andaba por casa), y sí, resultó ser la secuela de un grande, pero también resultó que hizo bueno el dicho de “segundas partes nunca fueron buenas”, de forma que la conversión para megadrive del arcade (cuya aceptación entre los aficionados era poco destacable), fue calificada directamente como un “fiasco” considerable, y no sin parte de razón.

Turbo Outrun (megadrive)...camino de Los Ángeles!
Por suerte o por desdicha, esa fue la versión que me tocó jugar a mí, así que hoy toca destripar al “hijo” de una leyenda… ¿será tan malo como parece o será otro caso en el que pesó demasiado el nombre de su padre? Averigüémoslo!




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...